
Durante los últimos meses se ha hablado mucho sobre la crisis del fotoperiodismo, hay diferentes causas que hacen plantear su declive. Los periódicos encargados de difundir las imágenes de los profesionales no invierten en los reportajes fotográficos y además los despidos son cada vez más frecuentes. Asimismo los avances tecnológicos, sobretodo los móviles con cámara, quitan trabajo a los fotoperiodistas. Hoy en día todo el mundo puede hacer fotos y enviarlas al instante, por lo que no es tan necesario el trabajo del experto.
No todos esta de acuerdo con la afirmación de que el fotoperiodismo este en crisis. Algunos lo ven como una evolución, como una oportunidad a que los acontecimientos lleguen más rápidamente al público. Ahora el suceso no puede escapar a la imagen.
Pese a que es indudable que los avances tecnológicos han ayudado a la transmisión de información i de archivos visuales, se debería valorar el trabajo del profesional i de la buena fotografía. Se ha de tener en cuenta que el fotoperiodismo no es solo información sino que el buen profesional tiene una dimensión artística, que no esta al alcance de cualquier aficionado.
La delicada situación actual obliga al fotoperiodista a especializarse tanto en el ámbito periodístico como fotográfico, y de esta manera, incrementar la calidad de su trabajo.
foto: Enero 1943, Robert Capa

